Research de Mercados Mayo 2026

Señales de Estabilización: Reservas en Máximos, Desinflación Consolidada y un Mercado que Premia la Consistencia
Mayo consolidó las señales de estabilización del programa económico con una notable desaceleración inflacionaria (2,6% mensual) y compras del BCRA por USD 2.601 millones que llevaron el acumulado anual a USD 9.756 millones. El riesgo país comprimió hasta los 493 puntos básicos y el Merval avanzó cerca del 10%, liderado por energía y bancos. En este reporte, analizamos la mejora del frente externo, la consolidación de las expectativas de desinflación, el posicionamiento en deuda soberana y corporativa, y un escenario global marcado por la transición en la Fed y la persistencia de la volatilidad geopolítica.
Por Alejo Carrosso, Julián Cordón y Joaquín Piacentini, Financial Support Inversiones Andinas.
Contexto Local
El programa económico continuó consolidando señales de estabilización durante mayo, en un contexto donde la dinámica financiera volvió a mostrar resultados favorables. El Banco Central mantuvo una posición compradora en el mercado de cambios y acumuló USD 2.601 millones en el mes, llevando las compras netas del año a USD 9.756 millones. Esta dinámica fortaleció nuevamente el frente externo y contribuyó a sostener una mejora gradual en las expectativas sobre la acumulación de reservas y la capacidad de afrontar los compromisos financieros de corto plazo.
En paralelo, comenzaron a circular nuevamente versiones vinculadas a una posible refinanciación de repos, un elemento relevante para continuar mejorando la posición de reservas netas y profundizar la normalización financiera. En este marco, el mercado interpretó que el frente externo luce cada vez más sólido, tanto desde la cuenta corriente como desde la cuenta financiera, reforzando la percepción de mayor consistencia macroeconómica.
La mejora del contexto internacional para los activos de riesgo también colaboró con esta dinámica. Sin embargo, el desempeño positivo de la deuda local no respondió únicamente al escenario global, sino también a la consolidación de algunos factores domésticos que comienzan a mostrar señales más constructivas. Entre ellos, sobresale la continuidad del orden fiscal, la recomposición de reservas y una gradual recuperación de ciertos indicadores de actividad y crédito.
En materia de inflación, abril dejó una señal significativamente más favorable a la observada durante marzo. El IPC se ubicó en 2,6% mensual, desacelerando 0,8 puntos porcentuales respecto al 3,4% previo y registrando el nivel más bajo desde noviembre del año pasado. Más importante aún, la inflación núcleo también mostró una moderación relevante, descendiendo de 3,2% a 2,3%, perforando nuevamente niveles que el mercado consideraba difíciles de quebrar en el corto plazo.
De esta manera, parte del rebote inflacionario de marzo comenzó a interpretarse efectivamente como un fenómeno transitorio, influenciado por factores estacionales y shocks puntuales sobre determinados rubros. Hacia adelante, los datos de alta frecuencia correspondientes a mayo muestran una dinámica alentadora, particularmente en alimentos y bebidas. En este sentido, las estimaciones preliminares empiezan a converger hacia registros cercanos al 2% mensual, apoyados además por una desaceleración en tarifas reguladas y una menor presión sobre algunos componentes sensibles de la canasta.
En cuanto a la actividad económica, los datos de marzo exhibieron una recuperación considerable luego de un febrero particularmente débil. El EMAE mostró un crecimiento de 3,5% mensual desestacionalizado y alcanzó máximos históricos, acompañado por rebotes tanto en la industria (+3,2%) como en la construcción (+4,7%). No obstante, parte importante de esta mejora debe interpretarse con cautela. Más allá de la volatilidad mensual, comienzan a aparecer algunos indicios de estabilización y recuperación gradual, especialmente en sectores vinculados al crédito, servicios y determinados segmentos industriales.
En el plano de la confianza, las encuestas continuaron mostrando un deterioro, aunque a una velocidad menor que la observada durante los meses previos. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella cayó 1,6% mensual en mayo y acumuló su sexto descenso consecutivo. Sin embargo, la desaceleración en la velocidad de caída empieza a sugerir cierta estabilización en los niveles de aprobación, particularmente considerando que el relevamiento todavía no incorpora plenamente algunos datos económicos más positivos conocidos hacia fines de mes.
En esta línea, el Índice de Confianza del Consumidor también comenzó a exhibir señales más estables, acompañando la mejora gradual observada en inflación, crédito y actividad. Aun con el desgaste natural asociado al proceso de ajuste y estabilización, los niveles actuales de aprobación presidencial continúan siendo relativamente elevados en perspectiva histórica para este momento de gestión, lo que el mercado sigue interpretando como un activo político relevante para la continuidad del programa económico.
En conjunto, mayo dejó un escenario macrofinanciero más constructivo que el observado en los últimos meses. La combinación entre desaceleración inflacionaria, fortalecimiento del frente externo, estabilización gradual de la actividad y moderación en el deterioro de los indicadores de confianza permitió sostener una percepción de mayor consistencia sobre el programa económico, aun en un contexto donde la recuperación continúa siendo heterogénea y dependiente de la consolidación de estas tendencias durante los próximos meses.
Dólar en Mayo 2026
Durante mayo, el mercado cambiario continuó exhibiendo una dinámica de estabilidad, caracterizada por una volatilidad acotada en las distintas cotizaciones financieras y un sendero de ajuste administrado en el mercado oficial. En un contexto donde la nominalidad del tipo de cambio volvió a ubicarse por debajo de la inflación mensual, el esquema de ancla cambiaria continuó consolidando las expectativas de estabilidad y reforzando la percepción de control sobre el frente financiero.
- Dólar Oficial: $1416 (Abril) vs. $1430 (Mayo) | Var: 1,8%
- Dólar MEP: $1142 (Abril) vs. $1434 (Mayo) | Var: -0,6%
- Dólar CCL: $1500 (Abril) vs. $1488 (Mayo) | Var: -0,9%
- Dólar A3500 (Mayorista): $1391 (Abril) vs. $1408(Mayo) | Var: 1,2%
En el plano de las expectativas, el mercado de futuros de Matba Rofex confirmó durante mayo la consolidación del escenario de estabilidad cambiaria. Los contratos a distintos plazos cerraron por debajo de los valores al cierre de abril, en todos los vencimientos, lo que indica que los inversores no anticipan correcciones abruptas en el tipo de cambio y están dispuestos a “apostar” a que el dólar seguirá moviéndose a un ritmo moderado y previsible. En otras palabras, el mercado le está dando crédito a la estrategia oficial.
En este sentido, el frente cambiario se consolidó como uno de los pilares del mes, impulsado por una dinámica de compras que superó las expectativas y fortaleció el balance del Banco Central. Como se observa en el gráfico, la entidad ha logrado sostener una trayectoria de recomposición constante en sus reservas. Al cierre de abril, las compras oficiales superaron los USD 2.700 millones, lo que permitió que el acumulado del primer cuatrimestre sobrepasara la barrera de los USD 7.000 millones. Esta consistencia en la captación de divisas valida la estrategia de acumulación vigente y resulta fundamental para otorgar previsibilidad al programa financiero, acercando al organismo a niveles de mayor holgadez en su posición de activos externos.

La calma cambiaria del mes estuvo explicada principalmente por la continuidad de una oferta sólida de divisas, tanto por el lado del agro como desde la cuenta financiera. El Banco Central acumuló USD 2.601 millones durante mayo, llevando las compras netas del año a USD 9.756 millones y consolidando el proceso de recomposición de reservas iniciado meses atrás.
A su vez, el mercado comenzó a incorporar señales más favorables desde la cuenta financiera. Las expectativas de posibles refinanciaciones vía repos, junto con la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con el FMI y el desembolso de USD 1.000 millones, contribuyeron a mejorar la percepción de solvencia de corto plazo y redujeron parte de las dudas vinculadas a la capacidad de afrontar los próximos compromisos externos.
En paralelo, el Gobierno anunció una nueva reducción de retenciones para productos agrícolas y eliminó temporalmente los derechos de exportación para sectores industriales como automotriz, petroquímica y maquinaria. En concreto, la alícuota para trigo y cebada bajará de 7,5% a 5,5% desde 2026, mientras que para la soja se anticipó un sendero de reducción gradual a partir de 2027. Si bien el impacto fiscal y cambiario de corto plazo luce acotado, el mercado interpretó estas medidas como una señal orientada a mejorar los incentivos de inversión y producción de las próximas campañas, especialmente en un contexto de márgenes ajustados para el agro por el aumento reciente de costos internacionales.
Complementariamente, el envío al Congreso del denominado “Super RIGI” reforzó la percepción de una estrategia orientada a atraer inversiones de largo plazo y fortalecer estructuralmente la generación futura de dólares. El esquema contempla estabilidad normativa por 30 años, beneficios fiscales y mayor flexibilidad cambiaria para grandes proyectos estratégicos, especialmente en sectores vinculados a energía, minería y tecnología.
En este marco, la presentación por parte de YPF de un nuevo proyecto bajo el RIGI por USD 25.000 millones volvió a poner el foco sobre el potencial de Vaca Muerta como generador estructural de divisas. La expectativa de un crecimiento significativo de las exportaciones energéticas continúa funcionando como uno de los principales factores de respaldo para la sostenibilidad cambiaria de mediano plazo.
Mundo Pesos Mayo 2026
El escenario en pesos durante mayo estuvo marcado por la persistencia de un exceso de liquidez remanente en el sistema financiero y la consolidación de las expectativas de desinflación tras los últimos datos oficiales (IPC del 2,6% en abril). En materia cambiaria, la moneda local mantuvo su dinámica de estabilidad a lo largo de las semanas, sin sobresaltos relevantes.
En este marco, la curva de tasa fija cerró el mes desenvolviéndose sin sobresaltos en el mercado secundario y conservando una pendiente positiva marcadamente definida. Las LECAPS y Boncaps muestran Tasas Efectivas Mensuales (TEM) crecientes a medida que se extiende la duration. El tramo más corto opera con tasas en torno al 1,7% mensual, mientras que el extremo medio-largo alcanza la zona del 1,98% mensual, como se observa en el Boncap a abril de 2027 (T30A7). Los fundamentos detrás de esta estructura radican en las expectativas del mercado: los inversores convalidan los rendimientos actuales por necesidad de gestionar la liquidez inmediata, pero exigen un premio por término para los vencimientos más lejanos, buscando cobertura ante eventuales desplazamientos monetarios o de tasas que puedan alterar el esquema financiero a mediano plazo.

Por su parte, en la curva CER, los rendimientos reales continúan operando en terreno negativo para los tramos cortos, reflejando la persistente demanda por cobertura inmediata ante el exceso de liquidez del sistema. No obstante, el dato central del segmento lo aportan las expectativas implícitas de inflación (breakeven). Al contrastar la curva CER con la de tasa fija, se observa nítidamente que el mercado ya descuenta un proceso de desinflación consistente y las expectativas inflacionarias caen de forma acelerada. En definitiva, esta dinámica confirma que la curva indexada ya asimiló por completo el escenario de convergencia nominal, acotando marcadamente el atractivo y el margen de ganancia para posicionamientos largos en instrumentos ajustados por inflación.


Como consecuencia, el atractivo de los instrumentos en pesos se ha vuelto más selectivo. La estabilidad cambiaria y la trayectoria descendente de la inflación —reflejada en la compresión de tasas y en breakevens que ya descuentan una desinflación acelerada— dejan márgenes de ganancia cada vez más ajustados para estrategias de carry trade. A esto se suma que cualquier reacomodamiento en los dólares financieros o demora en la convergencia inflacionaria podría erosionar rápidamente los retornos que aún subsisten, lo que refuerza la necesidad de una selección cuidadosa en el armado de posiciones en moneda local.
Deuda Soberana Mayo 2026
El riesgo país cerró mayo en torno a los 493 puntos básicos, comprimiendo desde los 567 puntos de cierre de abril, lo que implicó una variación de -13,1%. La mejora estuvo impulsada principalmente por factores locales, entre ellos la continuidad de la acumulación de reservas, la desaceleración inflacionaria, la mayor estabilidad cambiaria y señales más favorables sobre el frente financiero. En un segundo plano, también colaboró un contexto internacional algo más benigno para los activos de riesgo, favorecido por una moderación transitoria de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

Vale recordar el contexto reciente: tras alcanzar mínimos cercanos a los 484 puntos básicos a comienzos de año, el riesgo país corrigió hasta la zona de 624 puntos en marzo principalmente por factores externos, como el repricing de tasas globales y la escalada geopolítica en Medio Oriente. La recuperación observada entre abril y mayo reforzó la percepción de que aquel movimiento respondió más al deterioro del contexto internacional que a un cambio significativo en los fundamentals locales.
El mes comenzó con una señal positiva desde el frente crediticio: Fitch Ratings elevó la calificación soberana de Argentina de CCC+ a B-, destacando los avances fiscales, monetarios y externos, así como una mejora en las perspectivas de acumulación de reservas y capacidad de pago de deuda. Si bien el upgrade funcionó como una validación institucional del proceso de normalización macroeconómica, la deuda argentina continúa operando con una prima relevante frente a otros emergentes con igual calificación, reflejando que el mercado todavía exige señales adicionales de consolidación macro y fortalecimiento de reservas netas.
En paralelo, la dinámica financiera continuó mostrando mejoras. El Banco Central siguió acumulando divisas y ya supera ampliamente el ritmo de compras previsto a comienzos de año, mientras que el Tesoro logró prácticamente cubrir los vencimientos en dólares de julio mediante desembolsos del FMI, compras al BCRA y nuevas colocaciones hard dollar. Esta combinación contribuyó a reducir significativamente las dudas sobre la capacidad financiera de corto plazo.
A esto se sumó la aprobación por parte del FMI de la segunda revisión del acuerdo, habilitando un nuevo desembolso de USD 1.000 millones. El organismo volvió a destacar los avances fiscales, monetarios y cambiarios, aun reconociendo que persisten desafíos vinculados a la acumulación de reservas netas. Complementariamente, la balanza comercial de abril registró un superávit de USD 2.711 millones (el más elevado de los últimos dos años) impulsado principalmente por el fuerte desempeño exportador del sector energético, reforzando la visión de una mejora estructural del frente externo.
En términos de posicionamiento, observamos un agotamiento relativo del potencial de compresión en los bonos AL29/GD29 y AL30/GD30, cuyos rendimientos ya capturaron gran parte de la mejora reciente. Para perfiles más conservadores, el AO27 continúa como una alternativa defensiva dentro de la curva soberana, respaldado por su baja duration y un perfil de vencimientos contenido durante el actual mandato presidencial. En este escenario, el tramo medio continúa ofreciendo una relación riesgo-retorno más atractiva, especialmente en AO28 y AN29. Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo mantenemos una visión favorable sobre GD35 y AE38, donde todavía vemos margen de compresión adicional si continúa consolidándose el proceso de normalización macroeconómica. Desde Inversiones Andinas mantenemos nuestra recomendación de sostener posiciones en bonos soberanos, de acuerdo al perfil de riesgo de cada cliente.
Deuda Corporativa Mayo 2026
El mercado de crédito corporativo en dólares mantuvo una dinámica sólida durante mayo, con elevada actividad tanto en el mercado primario como secundario y una nueva compresión de spreads en emisores de mayor calidad crediticia. La mejora del contexto macro financiero local, la compresión del riesgo país y el reciente upgrade soberano de Fitch continuaron trasladándose gradualmente al universo corporativo, consolidando un entorno de financiamiento más favorable.
En el mercado primario se observaron múltiples colocaciones de emisores corporativos y financieros, confirmando que el acceso al crédito continúa abierto para compañías de primera línea. Entre las operaciones más relevantes se destacaron emisiones de Arcor y Tecpetrol en la zona de 5,25%-5,5%, junto con colocaciones de Banco Nación, ICBC, BBVA, Tarjeta Naranja, Farmacity, PECOM y Scania Credit, entre otros. El nivel de tasas convalidado volvió a reflejar la fuerte compresión que atraviesa actualmente el crédito privado argentino, particularmente en emisores de mejor calidad.
El segmento energético continuó concentrando buena parte del interés del mercado, impulsado por las perspectivas favorables sobre el crecimiento exportador de Vaca Muerta y la mejora estructural esperada en el frente externo argentino. En este contexto, los créditos vinculados a petróleo, gas, generación eléctrica e infraestructura energética siguieron mostrando una combinación atractiva entre calidad crediticia y rendimiento.
Durante el mes también se registraron novedades relevantes en materia de calificaciones crediticias. Fitch elevó las notas de Pampa Energía y Edenor en línea con la mejora soberana, reforzando la relación entre la normalización macroeconómica y la compresión de spreads corporativos. En paralelo, Edenor comenzó a operar su nueva ON Clase 10, surgida del reciente proceso de canje y licitación.
Respecto a créditos de mayor estrés financiero, continuamos monitoreando la evolución de GEMSA/Albanesi tras el avance del proceso de reestructuración y homologación de los APE vinculados a ONs no garantizadas. La compañía avanzó con las instancias societarias correspondientes y se espera que las nuevas emisiones comiencen a cotizar durante junio.

En términos de posicionamiento, mantenemos una visión constructiva sobre el crédito corporativo argentino, priorizando emisores de calidad y ONs de mayor duration, donde todavía observamos mejor valor relativo frente a la fuerte compresión registrada en los tramos más cortos. Seguimos favoreciendo sectores vinculados a energía, exportaciones e infraestructura, que continúan mostrando fundamentos sólidos y buena capacidad de generación de flujo. En este contexto, consideramos que la continuidad del proceso de normalización macroeconómica y la compresión del riesgo soberano deberían seguir trasladándose gradualmente al universo corporativo, favoreciendo especialmente a los créditos de mayor calidad crediticia.
El MERVAL Mayo 2026
Durante mayo, el Merval registró una suba cercana al 10%, en un contexto de fuerte recuperación del apetito por riesgo local y marcada dispersión sectorial. El liderazgo volvió a concentrarse en los sectores energético y financiero, con un desempeño sobresaliente en YPF y una recuperación significativa de los principales bancos privados, impulsados tanto por mejoras en fundamentals como por una compresión adicional del riesgo país.

Durante mayo, el Merval registró una suba cercana al 10%, en un contexto de fuerte recuperación del apetito por riesgo local y marcada dispersión sectorial. El liderazgo volvió a concentrarse en los sectores energético y financiero, con un desempeño sobresaliente en YPF y una recuperación significativa de los principales bancos privados, impulsados tanto por mejoras en fundamentals como por una compresión adicional del riesgo país.
Dentro del sector energético, YPF volvió a posicionarse como uno de los principales drivers del mercado local, acumulando una suba cercana al 19% en el mes. El movimiento estuvo respaldado por resultados operativos sólidos, una mejora sostenida en generación de caja y avances concretos en su estrategia de transformación hacia una compañía cada vez más enfocada en shale y exportación. Durante el trimestre, la producción de shale oil continuó acelerándose, el segmento ya representa más de tres cuartas partes de la producción total y los costos operativos alcanzaron mínimos históricos, consolidando mejoras estructurales en rentabilidad y eficiencia.
A esto se sumó el anuncio del proyecto “LLL Oil” bajo el RIGI, con inversiones estimadas en USD 25.000 millones durante los próximos quince años, orientado íntegramente a expandir la capacidad exportadora de Vaca Muerta. El mercado interpretó este proyecto como una señal concreta sobre el potencial de crecimiento estructural del sector energético argentino y su capacidad futura de generación de divisas. En paralelo, también contribuyó positivamente el incremento de posición realizado por Stanley Druckenmiller en YPF durante el primer trimestre, movimiento que reforzó el interés internacional sobre la compañía.
En el sector financiero, las acciones bancarias mostraron una recuperación significativa luego de varios meses de desempeño negativo asociado al deterioro de la rentabilidad y el incremento de la morosidad observado durante 2025. Los balances del primer trimestre comenzaron a mostrar señales de estabilización, particularmente en términos de eficiencia operativa, crecimiento de depósitos y mejora gradual en los indicadores de rentabilidad. Tanto BBVA como Banco Macro presentaron resultados superiores a lo esperado por el mercado, lo que favoreció una recuperación importante en las cotizaciones del sector.
Pese a la mejora en la rentabilidad operativa, la calidad de la cartera de crédito continúa siendo el principal foco de atención del mercado. La morosidad de los préstamos a familias volvió a subir en abril hasta el 12% en bancos y alcanzó 31,5% en entidades no financieras y fintechs, acumulando dieciocho meses consecutivos de deterioro. Si bien parte del mercado comienza a interpretar que el pico de tensión crediticia podría estar acercándose, la dinámica de incobrabilidad continúa siendo uno de los principales riesgos a monitorear hacia adelante para el sector financiero.
La dinámica del mes volvió a reflejar una diferenciación cada vez más marcada entre compañías con capacidad genuina de generación de dólares, exposición exportadora y fundamentos operativos sólidos, frente a sectores más dependientes de factores regulatorios o del ciclo político de corto plazo. En este escenario, mantenemos una visión constructiva sobre el equity argentino, aunque con un enfoque crecientemente selectivo.
De cara a los próximos meses, seguimos priorizando compañías vinculadas a energía, exportaciones e infraestructura, donde continúan observándose drivers estructurales de crecimiento asociados al desarrollo de Vaca Muerta, la mejora del frente externo y la normalización macroeconómica. Al mismo tiempo, consideramos que la recuperación del sector financiero podría continuar en la medida en que se consolide la desaceleración de la morosidad y se sostenga el proceso de estabilización financiera.
Mercados Internacionales Mayo 2026
El escenario global en mayo
Mayo dejó un escenario global considerablemente más complejo que el observado durante abril. El mercado continuó operando condicionado por dos variables centrales: la evolución del conflicto en Medio Oriente y el rumbo de la política monetaria estadounidense. A diferencia del mes anterior, donde predominó una recuperación relativamente ordenada del apetito por riesgo, durante mayo los activos financieros mostraron una dinámica mucho más errática, alternando jornadas de fuerte optimismo con episodios de corrección vinculados principalmente a titulares geopolíticos y datos macroeconómicos contradictorios. Aun así, el balance mensual volvió a ser positivo para la renta variable norteamericana, impulsado por una temporada de balances corporativos que, en líneas generales, confirmó nuevamente la fortaleza operativa de las principales compañías globales.
Geopolítica y energía: ruido elevado, upside acotado
El foco principal siguió puesto sobre la relación entre Estados Unidos e Irán. Las negociaciones para alcanzar un entendimiento diplomático atravesaron múltiples avances y retrocesos durante el mes, generando una elevada sensibilidad del mercado a cada nuevo headline. Hacia el cierre de mayo comenzaron a trascender versiones sobre un posible memorándum de entendimiento de 60 días para extender el cese al fuego e iniciar negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní, incluyendo además un esquema de reapertura parcial del Estrecho de Ormuz y flexibilización gradual de sanciones. Sin embargo, las señales cruzadas entre Washington y Teherán dejaron en evidencia que las diferencias estructurales permanecen lejos de resolverse completamente.
Esta dinámica continuó trasladándose directamente al mercado energético, con el petróleo operando con elevada volatilidad en función del tono de las negociaciones. El mercado sigue atrapado entre dos narrativas: el riesgo de una prolongación del conflicto que mantenga restricciones sobre la oferta global, y la posibilidad de una resolución diplomática que descomprima rápidamente el premio geopolítico incorporado en precios. Desde nuestra visión, el escenario continúa siendo favorable para compañías energéticas con fundamentos sólidos, aunque creemos que gran parte del upside estrictamente vinculado al conflicto ya fue internalizado por el mercado.
La Fed bajo nueva conducción: inflación, el desafío que no cede
La Reserva Federal volvió a quedar en el centro de la escena. El mandato de Jerome Powell expiró oficialmente el 15 de mayo y Kevin Warsh quedó confirmado como nuevo presidente de la Fed, consolidando un cambio de conducción que el mercado sigue monitoreando de cerca. La transición ocurre en un contexto particularmente delicado: inflación todavía elevada, crecimiento desacelerándose y tensiones geopolíticas que continúan contaminando las expectativas sobre tasas.
Los datos macroeconómicos publicados durante mayo reflejaron con precisión esa complejidad:
- Las primeras mediciones de inflación sorprendieron al alza, reavivando temporalmente el temor a un escenario de estanflación y fortaleciendo temporalmente la idea de una Fed más restrictiva por más tiempo
- El dato de inflación PCE —la métrica favorita de la Fed— ofreció una lectura algo más alentadora: la inflación núcleo desaceleró en términos mensuales por primera vez desde el inicio del conflicto en febrero, sugiriendo que las presiones subyacentes podrían empezar a moderarse
- La revisión del PBI del primer trimestre sorprendió significativamente a la baja, reforzando las señales de desaceleración económica
El dilema para la autoridad monetaria es cada vez más evidente: la economía continúa creciendo, el mercado laboral permanece relativamente sólido y los índices operan en máximos históricos, mientras la inflación demuestra una resistencia considerable a converger hacia la meta del 2%. El mercado continúa descontando que la próxima decisión de la Reserva Federal será eventualmente una reducción de tasas. Sin embargo, la discusión ya no pasa por si habrá bajas, sino por cuándo y en qué magnitud podrán producirse sin comprometer el proceso de desinflación.
La curva de Treasuries mostró una compresión limitada y las probabilidades implícitas continúan reflejando una Fed cautelosa. Para mercados emergentes, y particularmente para Argentina, este escenario sigue siendo relevante: tasas reales elevadas en Estados Unidos continúan limitando la compresión adicional de spreads soberanos y mantienen selectividad sobre los flujos hacia activos de riesgo.
Balances del mes
La temporada de resultados volvió a confirmar la fortaleza operativa de las grandes compañías, aunque el mercado adoptó una mirada crecientemente exigente sobre la relación entre crecimiento, márgenes y expansión del capex vinculado a inteligencia artificial. Dentro de la tecnología, los semiconductores fueron los grandes protagonistas del mes, con retornos significativamente superiores al resto de los subsectores.

Nvidia (NVDA)
Nvidia volvió a ubicarse en el centro de la escena tras presentar otro trimestre extraordinariamente sólido. Los ingresos alcanzaron USD 81.600 millones, creciendo 85% interanual y superando cómodamente las expectativas del mercado, mientras que el segmento de Data Center volvió a consolidarse como el principal motor del negocio. La compañía además anunció un nuevo programa de recompra de acciones por USD 80.000 millones y multiplicó su dividendo trimestral. Sin embargo, la reacción de la acción fue relativamente fría, reflejando que buena parte de las buenas noticias ya se encontraban incorporadas en precio y que el mercado empieza a exigir niveles de crecimiento cada vez más difíciles de sostener hacia adelante, especialmente en compañías que ya operan con valuaciones extremadamente exigentes.
Mercado Libre (MELI)
Mercado Libre es otra compañía que seguimos viendo con mucho atractivo. El mercado reaccionó negativamente tras la presentación de resultados debido a una nueva compresión de márgenes operativos, pero creemos que el castigo fue excesivo considerando la fortaleza estructural que continúa mostrando el negocio. Durante el primer trimestre de 2026, MELI reportó ingresos por USD 8.845 millones, creciendo cerca de 49% interanual y superando ampliamente las expectativas del consenso.
La discusión hoy no pasa por crecimiento —que continúa siendo excepcional— sino por rentabilidad de corto plazo. La compañía decidió profundizar inversiones en logística, subsidios de envíos, expansión crediticia y fortalecimiento del ecosistema fintech, afectando márgenes actuales pero reforzando ventajas competitivas de largo plazo. Nuestra lectura continúa siendo positiva: no vemos un deterioro operativo sino una decisión estratégica deliberada de priorizar expansión y consolidación regional. En ese sentido, seguimos considerando que la tesis estructural permanece intacta y que las correcciones recientes empiezan a configurar puntos de entrada interesantes para inversores con horizonte de mediano y largo plazo.

Posicionamiento y visión
Dentro de nuestros activos favoritos, Microsoft y Meta también aportaron señales positivas durante el mes de mayo que refuerzan nuestra visión de largo plazo.
Microsoft (MSFT)
Dentro del sector tecnológico, Microsoft continúa siendo uno de nuestros activos preferidos. La narrativa alrededor de la compañía mejoró significativamente durante mayo, impulsada por avances en infraestructura de IA junto a Nvidia y por la consolidación de su posicionamiento en cloud y software empresarial. Seguimos viendo una combinación muy atractiva entre crecimiento de utilidades, fortaleza de balance, liderazgo estructural y valuaciones que todavía lucen razonables frente a otras compañías del sector.
Meta (META)
Meta también continuó reforzando su tesis de inversión. Durante el mes la compañía anunció nuevas capas de monetización vía suscripciones pagas en Instagram, Facebook y WhatsApp, buscando diversificar ingresos más allá del negocio publicitario tradicional y compensar parcialmente el fuerte incremento de inversiones en IA. El mercado reaccionó positivamente a estas iniciativas, interpretándose como señales adicionales de capacidad de monetización futura sobre un ecosistema que mantiene niveles de engagement extraordinariamente altos.

Posicionamiento
Desde Inversiones Andinas mantenemos una visión constructiva pero selectiva sobre la renta variable internacional, Seguimos favoreciendo una estrategia centrada en calidad, generación de caja y ventajas competitivas claras. El contexto internacional continúa siendo volátil y extremadamente sensible tanto a la evolución geopolítica como a los datos macroeconómicos estadounidenses. En este escenario, creemos que la selectividad sigue siendo el principal driver de retornos.
Las compañías tecnológicas líderes continúan ofreciendo algunos de los fundamentos más sólidos del mercado global, particularmente aquellas capaces de monetizar estructuralmente el ciclo de inteligencia artificial sin deteriorar significativamente sus balances. Al mismo tiempo, seguimos viendo valor en compañías defensivas y de calidad con capacidad consistente de generación de flujo en contextos macroeconómicos más inciertos.
La volatilidad probablemente continúe elevada durante los próximos meses, especialmente mientras persista la incertidumbre geopolítica y el mercado recalibre expectativas respecto al nuevo ciclo de política monetaria bajo la conducción de Warsh. Sin embargo, seguimos creyendo que las correcciones recientes abrieron oportunidades atractivas en compañías de primera línea con fundamentos sólidos, liderazgo estructural y capacidad de seguir generando valor más allá del ruido coyuntural de corto plazo.
¿Querés saber cuál es la estrategia para Julio 2026? ¡Sumate a la Comunidad IA!
Subite a nuestra comunidad y accedé a importantes beneficios que te ayudarán a gestionar tus finanzas personales de la mejor manera posible.
Sumate al Newsletter:
|
| Thank you for Signing Up |
|
| Thank you for Signing Up |
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD
La información incorporada en este documento proviene de fuentes públicas, siendo que Inversiones Andinas no ha sometido a las mismas a un proceso de auditoría, no otorga garantía de veracidad y/o exactitud sobre la misma, ni asume obligación alguna de actualizar la misma. Se advierte que parte de la información del presente documento está constituida por estimaciones futuras. Debido a riesgos e incertidumbres, los resultados reales o el desempeño de los valores negociables podrían diferir de dichas estimaciones. Además, todas las opiniones y estimaciones aquí expresadas están sujetas a cambios sin previo aviso. Los rendimientos pasados manifestados por valores negociables son un indicador y no implican, promesas de rendimientos futuros. Inversiones Andinas, sus ejecutivos u otros empleados, podrán hacer comentarios de mercado, orales o escritos, o transacciones que reflejen una opinión distinta a aquellas expresadas en el presente documento. El contenido de este documento no podrá ser considerado como una oferta, invitación o solicitud de ningún tipo para realizar actividades con valores negociables y otros activos financieros. Tampoco constituye en sí una recomendación de contratación de servicios o inversiones específicas. El receptor deberá basarse exclusivamente en su propia investigación, evaluación y juicio independiente para tomar una decisión relativa a la inversión, con el debido y previo asesoramiento legal e impositivo. Inversiones Andinas es un Agente Productor registrado ante la Comisión Nacional de Valores bajo la matrícula n° 1325.







