
Cerró septiembre como un mes que en general, no fue bueno para los mercados. Acá te dejamos un análisis de los acontecimientos más importantes tanto en el plano local como internacional y un extra-bonus sobre algunos aspectos técnicos sobre el posible plan de “dolarización” del que tanto se habla.
El mercado argentino se mueve al ritmo de las especulaciones sobre las próximas elecciones presidenciales, lo cual sin dudas genera incertidumbre y volatilidad a pesar de que el centro de la discusión se corrió bastante más a la derecha.
La macro en general anda floja. Por un lado, el Banco central sigue mostrando dificultades para acumular reservas (se habla de reservas netas negativas) y el Ministerio de Economía improvisa con el “dólar Vaca Muerta” como plan alternativo para acumular divisas luego de la finalización del “Dólar Soja” que le permitió a la autoridad monetaria frenar la caída en las reservas.
Si seguimos analizando la macro, vemos que la inflación de septiembre según consultoras privadas rondaría el 10,7%, mostrando un leve descenso respecto a agosto, pero aún altísima si la anualizamos (140% interanual). A su vez, la calificadora Moodys, pronostica que la inflación alcanzará en 2023 el 200% y una actividad económica que se contraerá en torno a un 3,5% en 2023 y 2,5% en 2024. Sin dudas quien sea el próximo presidente tendrá muchos desafíos, considerando además la deuda de Leliqs y algunos vencimientos de deuda que serán abultados durante el 2024.
En este contexto, el dólar volvió a recalentarse en septiembre, cerrando el MEP en $701,61 y el CCL en $822,53. Muchos comienzan a mencionar por lo bajo el término “corrida” pero por nuestro lado preferimos mantenernos cautos a la hora de utilizar esas definiciones.
Por su parte, el Blue ya se posicionó sobre los $800, mostrando una diferencia de casi $90 con el MEP y la brecha con el dólar oficial se posiciona cerca de máximos históricos. Acá dejamos graficadas ambas. Ahora preguntamos: ¿Oportunidad para dolarizar carteras pre-elecciones?
Los bonos en dólares continúan con una dinámica bajista y no estuvieron exentos de la volatilidad que mostró el resto de los activos, donde pudimos ver caídas a lo largo de toda la curva del 14% en promedio. La parte larga tuvo un castigo algo mayor que la parte corta, aunque en las primeras ruedas del mes, se pudo ver un aumento considerable del volumen en AL30, indicador a seguir muy de cerca en Octubre para intentar anticiparse a la dinámica de los mismos.
El mercado americano tuvo un mal mes. Los 3 principales índices accionarios mostraron una caída en septiembre. El más castigado fue el S&P500 (-3,28%), seguido por Dow Jones (-3,06%) y por último Nasdaq (-2,74%). Pareciera que el hecho de que la FED haya decidido mantener la tasa de política monetaria en el rango de 5.25%-5,50% no resulta estímulo suficiente para los inversores que siguen mirando de reojo el mercado de equity.
Si abrimos el análisis por sector, vemos que solamente el sector energético fue el único que funcionó como “hedge” ante un septiembre con mucha incertidumbre.
Ahora bien, ustedes se preguntan… ¿Por qué el sector de energía se salvó de esta corrección? Quizás la explicación la podamos encontrar si miramos este gráfico, donde podemos ver las reservas de petróleo de USA se encuentran muy por debajo del promedio histórico. Sin dudas, un dato para seguir muy de cerca en los próximos meses.

Por último, no podemos dejar de hablar de USA sin detenernos a mirar el rendimiento de los Bonos de USA, los cuales muestran una Yield que es la mas alta en los últimos 15 años. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años cerraron sobre la zona del 4,7% y se espera que pronto el rendimiento se ubique por encima del 5%, su nivel más alto desde 2001. Una vez superado ese nivel, el ascenso al 7,5%, el máximo de 1994, debería ser muy rápido. ¿Cómo se ajustará el mercado a este ciclo de tasas altas? ¿Tendremos el pivot recién sobre la zona del 5%? Sin dudas, hoy lo mejor, es andar con precaución y pensar en carteras que consideren indefectiblemente la renta fija como parte importante del portfolio.

Algunas afirmaciones de que Milei propondría a Ocampo como el presidente del BCRA hace suponer que su plan de dolarización será más tarde que temprano.
El plan elaborado por el economista, es uno de los 5 que analizó el equipo económico de Milei y al parecer, es uno de los que más probabilidad tendría de ser implementado. Sin entrar en detalles técnicos ni explicaciones sobre el mismo, se busca liberar el tipo de cambio y fijar un TC de conversión “similar” al dólar libre con congelamiento del stock de pesos y curso legal al dólar, pudiendo usarse las 2 monedas.
Se trata de un plan bastante ambicioso que, si funciona, permitiría eliminar la inflación sin riesgo de híper. En caso de no prosperar no descartamos algún escenario de Bonex o Default con un alto “haircut”. Será importante el apoyo del Congreso y fuerza política para evitar turbulencias.